¿Podemos mejorar nuestro rendimiento mental?
Antes se pensaba que el cerebro de un adulto estaba completamente formado y no podía modificarse. Sin embargo, hace algunos años los neurobiólogos descubrieron que este órgano continúa su desarrollo durante toda la vida, manteniendo su capacidad para reorganizarse y formar nuevas conexiones entre neuronas, mediante un proceso llamado neuroplasticidad. Este fenómeno le permite adaptarse a enfermedades, reponerse de ellas y ajustar sus actividades en respuesta a situaciones nuevas o cambios ambientales. Como señala el profesor Richard Restak en su video educativo Optimizing Brain Fitness, sin importar la edad, podemos estimular este proceso y mejorar nuestro rendimiento mental, para enfrentar los desafíos cotidianos, mejorar la calidad de vida, resolver problemas y aprender cosas nuevas.
Nuestras experiencias moldean al cerebro. La mente recuerda y asocia ideas utilizando diferentes circuitos entre las neuronas. Y cuanto más aprendemos, más se amplía esta red. Es por esto que crecer y criarse en un entorno estimulante resulta fundamental para el desarrollo. Si estas conexiones neuronales no se mantienen activas, en la edad adulta pueden desaparecer hasta en un 40%.
Aunque al igual que el color de ojos la inteligencia está determinada por los genes, esta sí es maleable y dinámica, y puede mejorarse y nutrirse a través del aprendizaje, de la ejecución de tareas y del entorno o ambiente, que juega un rol decisivo.

